viernes, 29 de junio de 2012

-Aprendí a ser un animal nocturno, a reir cuando queria llorar,a salir de casa sin pensar en volver o no volver. Sin querer me hice de piedra, sin saber, me hice invencible. Yo no quiero querer y ser presa otra vez, pender de un hilo, pender de unas manos resbaladizas, no, eso ya no. Caer, volver a caer y levantarme en silencio como ayer, sin lágrimas... hoy ya no hay lágrimas.

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